Aaron continuo metiendo su dedo dentro de mi, simulando como si me penetrara
— Para por favor Aarón – le suplique
— No Rebeca, asi no, quiero que me ruegues que me detenga, quiero que te sientas más que sobrepasada por el placer que te estoy dando, que me digas que vas a perder la razón si no hago que te corras — me dijo mi esposo
—- Por favor Aaron callate ya, no puedo más — le rogué
— ¿Por qué quieres que me detenga? — pregunto
— No, ahhh, por favor no pares ahora no — le dije, sintiendo una