El comedor estaba rebosante, aunque me imaginaba los platillos diferentes, estos eran dignos de un gurmet, pinche unos cuantos guisantes de manera distraída, Kim y Gabriel charlaban animadamente.
—¿Belle? —llamó Kim.
—¿Hum?
—Preguntaba ¿de dónde vienes?
—Creo que le parece aburrido—bromeó Gabriel masticando su carne.
Solté una risita, disimulando.
—Nací en Paris, pero los últimos dos años viví en Nueva York.
—¿En serio? —saltó Kim desde su silla —, nunca he ido ¿Cómo es?
—Increíble —quería rela