Se me ha hecho tarde, bastante tarde.
Con el cuerpo un poco tembloroso, me levanté, entré a mi closet para vestirme rápidamente, en cuanto salí vi el reloj de mi encimera, solo tenía cinco minutos.
Tome la ropa y las cosas que tenía en el suelo que anoche había olvidado levantar, apurada tome mis cuadernos y libros para empujarlos en mi mochila, me embroqué los zapatos y tome el cepillo para que, mientras tomaba el desayuno, lo cepillaba con urgencia.
Azoté la puerta de mi habitación y bajé com