#3: Nora
El dolor me despertó antes que el sonido.
Llegó profundo y bajo, enroscándose en mi abdomen con una certeza que no dejaba lugar a dudas. Inhalé despacio, contando en mi cabeza como la comadrona me había enseñado, como había practicado durante semanas, como si esto fuera un examen que podía aprobar con suficiente preparación.
—David —dije, con la voz firme aunque mi cuerpo se tensaba—. Ya está empezando otra vez.
Él ya estaba despierto. Llevaba medio despierto desde que llegamos, sentad