#31: Nora
Me quedo mirando el libro de contabilidad como si pudiera hablar, como si las páginas fueran a reorganizarse solas para darme una explicación que tuviera sentido. Pero no lo hacen. David está a mi lado, con los ojos clavados en el libro como si fuera una granada a punto de explotar.
—Vincent lo tenía —digo, con la voz apenas un susurro—. Todo este tiempo.
David alarga la mano, toca el borde de la tapa con un dedo y la retira como si le hubiera quemado, pero no dice nada.
Dejo el testa