Se cumple el tiempo estipulado por Cardona. En una habitación oscura se encuentra una mujer con una copa de champán en su mano, mirando a su hermana con ese odio que le tiene.
—No encuentro a ninguna de tus hijas, se me escaparon, especialmente la estúpida de María. No encuentro a tu hija menor, esa estúpida no supo obedecer. Pero las mataré a las tres. Después veré qué hago contigo, hermanita.
¿Cómo te sientes al saber que tus hijas están a punto de morir y tu querido esposo está en el sótano?