Llevo a María a la habitación, la acuesto y la arropo. Salgo de ella cerrando la puerta despacito para no despertarla. Entro a la habitación que escogimos con María para los trillizos y empiezo a pintar las paredes y a decorarla. Mientras María se compraba el vestido, yo compré las cunas y llegaron hace como diez minutos, así que las estoy armando. Con mucha paciencia, esto tiene muchos tornillos. Por un rato pensé que se me habían caído los míos y me estaba enloqueciendo jajajaja.
Pero finalme