Después del maravilloso paseo que tuvieron en Medellín, llegaron cansados. Johanna se despidió y se fue a su habitación en el hotel. María fue alzada como una princesa por Sebastián, llevada a la cama donde la ayudó a cambiarse y darse un baño. La ayudó a colocarse una pijama y la acostó junto a él. Sebastián estaba nervioso por el desfile. Si llegan a ganar en esa pasarela, será una gran oportunidad para la empresa de textiles Miller y para él, que se está dando a conocer como diseñador de mod