No puedo negar que me estoy muriendo por él, por estar en sus brazos. Así que si Sebastián es mi futuro, no pienso huir más por lo que siento.
—Sebastián— digo entre jadeos— ya no quiero pensar más si está bien o mal, quiero ser tuya, quiero estar en tus brazos y quiero tu banana dentro de mi cosita.
—Me acabas de hacer el hombre más feliz de este mundo, mi hermosa y bella mujer. —Te juro que nunca te voy a dejar, ni a fallar, ni a ti ni a nuestros hijos que están por llegar a este mundo. Sient