Capítulo 22. Te he esperado
Leviatán abrió los ojos abruptamente al sentir la energía de Efelios desaparecer, con sigilo apartó el cuerpo de Astrid y salió de la cama. Se vistió con rapidez y desapareció de la habitación, siguiendo el rastro de su hermano.
Era una parte muy apartada de la ciudad, el edificio era viejo, y parecía caerse a pedazos. ¿Qué hacía Efelios en un lugar como ese? Conocía muy bien a su hermano, como para saber que jamás elegiría un sitio tan arruinado para descansar. Algo tuvo que sucederle.
Cerran