Capítulo 19. Te quería a ti
Astrid acomodó las últimas prendas en el closet de la habitación en la casa de Dylan. Se fijó en la hora que marcaba el reloj y no pudo evitar resoplar. Dylan aún no volvía.
Astrid se dejó caer sobre la suave cama, cerró los ojos y por un momento se imaginó a Dylan y Connie haciendo el amor. Su cuerpo se estremeció y su corazón se partió en dos.
Todo esto lo provocó solamente ella, asumir su error era una de las primeras cosas que debía hacer. Pero, ¿de qué servía? Dylan ya ni siquiera la mirab