Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapítulo veintitrés
El Nacimiento de una familia y la muerte de otra
Todos nos quedamos en silencio. Los dos rusos se retan con la mirada. El ambiente se torna incómodo, por lo que decido intervenir.
—Te agradezco una vez más por haber cogido a Flash —hablo y Dimitri me observa antes de entregarme el cachorro.—No fue nada, un gusto conocerte a ti y a Flash —me sonríe y cuando creo que ya todo se ha solucionado, añade—: Hasta pronto señor y






