Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo cuarenta y dos
En el olvido
Lo único que se escucha en la habitación es el sonido de las máquinas que señalan los latidos del corazón de Alexandre. Observo sus ojos cerrados y solo deseo volver a ver esas aguas tormentosas que me admiran todos los días.
Según el doctor está fuera de peligro. La bala no tocó ningún órgano, solo que perdió de







