Gilliam, tomó su celular y le marcó a Rita, esperó al tercer repique y ella respondio.
—¡Gil!— su voz era entusiasta— ¿Cómo estás?
—Muy bien, Rita... ¿Cómo está mi sobrina?
—Maravillosa, cada vez falta menos, estoy ansiosa.
—Estamos...— la corrigió— creo que es la niña más esperada del mundo.
—Y la más amada— aseguró RIta— y eso me hace sentir muy feliz.
—Las amo muchisimo...
—Y nosostros a ti... ¿Está todo bien?— preguntó despues de un par de minutos de silencio.
—No...— susurró y suspiró— es