Capítulo 53; Expiar culpas.
Sebàstian se sentó a la mesa junto con sus padres, por primera vez desde que tenía tan solo diez años, tenía la oportunidad de escuchar a su madre.
—No mentiré, ésto ha sido muy difícil para mí —suspiró— he tenido que trabajar muy duro para poder estar aquí sentado contigo en este momento.
—Lo sé, y no imaginas cuánto lo agradezco, tu esfuerzo, y la oportunidad que me das. —dijo mientras asentía con el rostro, y Sebàstian pudo apreciar que parecía muy sincera.
—Esto no solo te lo debía a ti,