Sebàstian entró al bar y buscó con la mirada a quienes se habían convertido en su manada, amigos para quien en un tiempo fuese un lobo solitario, encontró a Adam sentado en una mesa, y caminó hasta él.
—Adam... lamento llegar tarde.
—Fui yo quién llegó temprano, amigo—se puso de pie y compartieron un rápido abrazo.
—¿Dónde está Hugh?
—Aqui estoy— el rubio llegó hasta ellos y compartieron saludos—lamento llegar tarde, la morena iba a reunirse con las chicas, y la niñera me canceló última hor