Mundo ficciónIniciar sesiónCuando despertó observó que seguía en la habitación del hombre.
De un brinco se incorporó.
Estaba solo y desnudo.
Curiosamente no notaba dolor alguno y sabía que había pasado.
Buscó con la mirada su ropa encontrándola perfectamente doblada sobre una silla que había
junto a una cómoda de cinco cajones.
Apartando la colcha y la sábana, echó un pie al suelo.
Luego hizo lo mismo con el otro y se levantó.
Dio varios pasos.
Nad







