ISABELLA
No se puede ganar una guerra sin estrategia.
Y si quiero salir de aquí con vida, necesito un plan.
Gael Montenegro no es un hombre fácil de engañar. Su mirada lo dice todo. Observa, analiza y espera, como un lobo paciente, listo para saltar en el momento preciso.
Pero incluso los depredadores tienen debilidades.
Y yo estoy dispuesta a encontrar las suyas.
Por eso, hoy no me resisto cuando me llevan a la mesa. No protesto cuando me ponen un plato de comida caliente frente a mí. No lanzo