Emma no podía dormir.
Había estado despierta durante horas, mirando el collar sobre su cómoda. El zafiro atrapaba la luz de la luna, proyectando sombras azules por toda la habitación.
Damien dormía a su lado. Podía oír su respiración, constante y tranquila. En algún momento, después de que ella le contara sobre Tyler, él la había abrazado con fuerza hasta que dejó de temblar. Luego se había quedado dormido así, como si sostenerla fuera lo más natural del mundo.
Ella lo envidiaba por eso.
Alrede