Katherine Olson
Deslumbrada por los lujos que me rodeaban, dejé caer la cabeza en el imponente sillón que una vez fue de Valentino. Un profundo suspiro escapó de mis labios al imaginarlo allí sentado, disfrutando de una posición privilegiada, de un sueldo envidiable, mientras yo me consumía en la soledad de mi hogar, prisionera de un hombre frío y manipulador. Pero todo aquello formaba parte del pasado.
Sonreí al recordar mi pensamiento húmedo en el ascensor y me dispuse a sumergirme en las tar