—Sí, me hizo feliz —respondió irónicamente—. Pero no puedo seguir en una relación que se basa solo en apariencias y que no tiene futuro. El hombre está empeñado en casarse y tener seis hijos, ¿te lo imaginas? ¡Seis hijos! ¿A quién se le ocurre semejante locura?
Sonreí, no sin cierta ironía.
—Bueno, a tu querido sultán, supongo. Es normal que un hombre como él, con sus tradiciones, quiera tener tantos hijos y casarse contigo. Eres una mujer espectacular, Jennifer, y puedes darle todo lo que nece