43. RESPIRA
Dos días duró inconsciente Jasha, su cabeza parecía que se iba a estallar y sus ojos se sentían demasiado pesados, un pitido extraño pero suave se instaló en su oído y comenzó lentamente a abrir los ojos, la luz blanca y el olor a hospital inundo su nariz, llevo sus manos a su cabeza y acarició suavemente sus cienes.
Intentó enderezarse un poco pero fue muy dificil.
—No te muevas, debes guardar reposo —esa era la voz de su madre.
—Sabes que no me voy a quedar aquí quieto —el le advirtió mientra