108. LEV Y MASHA
Alek no dudo un segundo, el tipo se tambaleo y el olor le dio a entender que estaba ebrio. Eso le permitió moverse rápidamente hasta la cama, esquivando al hombre y llegando a Sofía, pero nunca le quito los ojos de encima al hombre.
—Sofía, ponte de pie —le pidió tirando de un brazo de ella.
Pero la pobre Sofía estaba muy magullada, antes había recibido golpizas por parte de su padre y también había sido abusada, pero ese día, en esa ocasión los golpes habían sido demasiado para ella, habían s