101. ABSURDO
—Jack —Irina lo llamó con suavidad y cuando sus ojos se cruzaron ambos sonrieron.
—Hola —la saludo suavemente y camino hacía ella.
—Toma, prepare limonada —Irina le entrego el vaso en el que resonaban los hielos.
—Eres buena cocinera —dijo recordando todo el tiempo que
—Bueno aprendí a cocinar en casa de Jasha, para Alek, cuando era su niñera.
—¿Antes no sabías?
—Antes no podía cocinar —Irina se dio cuenta que los ojos de Jack estaban confundidos—. Yo era... Era demasiado pobre Jack, si un