Mundo ficciónIniciar sesiónFinalmente llegamos a un lugar llamado “Maiko Henshin” parecía un restaurante japonés. Bajamos y me escoltó tomándome de la cintura. Ni bien cruzamos la enorme puerta una hermosa geisha nos atendió, vestía un tradicional kimono en blanco con flores rosas.
—Oyasumi nasai, Youkoso —saludó la recepcionista.—Arigato —contestó mi adonis, yo me limité a asentir y sonreír. Ambos conti






