Mundo de ficçãoIniciar sessãoAlexandra se sentía como una completa idiota, Dios, es que no podía ser más tonta, más ilusa, claro que se había permitido bajar la guardia, y ahora estaba sufriendo las consecuencias, sabía que no tenía que confiar en su instinto de mierda, eso era lo que la había llevado a aquella situación en primer lugar.
Durante un mes, Nikolay había sido aunque serio de semblante, completamente atento y encantador







