Alexandra estaba sentada en el parque, sintiendose al borde de las lágrimas mientras abrigaba a Lorenzo, que finalmente luego de dos horas, había caído dormido mientras tomaba pecho, luciendo completamente tranquilo y como si no hubiera estado a punto de hacerla llorar a ella también.
Con cuidado de no despertarlo, lo depositó suavemente en su coche mientras consideraba sus opciones nuevamente, no estaba segura de querere regresar al apartamento, y era casi hora del almuerzo, por lo que decidi