Valentino.
—¿Cómo has llegado aquí? ¿Con qué derecho has venido? —gruño molesto, incapaz de comprender cómo Laria me ha seguido hasta este lugar. En ese momento, ella se transforma en mujer, y le hago una seña a Emilio para que cubra su desnudez.
—Lo siento, tenía que hacerlo. Tú eres mi alma gemela, lo sé —dice ella con una mirada llena de determinación.
Emilio y Gabriel me miran sin entender.
—Eso aún no lo creo. Además...
No puedo continuar hablando al escuchar la voz de Maya.
—Valentino —Ma