86. Debe ser una pesadilla
Mi corazón comienza a latir a una gran velocidad de repente, siento sus golpes desesperados contra mi caja torácica, la vibración de ese latido desenfrenado está taladrándome los oídos y cortándome la respiración, separo los labios para tomar aire, siento que hasta los ojos me tiemblan, tiene que ser una pesadilla, no debería de ser real... pero esos ojos grises con ira llameante profesan un sin fin de amenazas en mi dirección.
— Quién lo diría... ahora resulta que los muertos resucitan.
Es rea