63. Infiltrados
Renata.
Estaba de lo más tranquila disfrutando de la mesa de postres, que por alguna extraña razón nadie le ponía atención cuando de pronto llegó un hombre a mi lado para mirar los postres.
— Todos se miran muy ricos, verdad.- me volteo para confirmar si me habla a mí o está conversando con otra persona que yo no logro ver a su lado, pero sin duda me habla a mí, no puedo evitar mi entusiasmo al responder.
— Sí, están deliciosos.
— Mucho gusto, soy Raúl.- El hombre me tiende la mano y se volt