121. Alguien más
Renata.
No puedo creer que esas palabras salieran de la boca de Stefan... lo miro, busco sus ojos con desesperación, pero él evita mirar en mi dirección, se mantiene firme mirando al frente, sigo su mirada, en cuanto mis ojos se posan en Isa no la observo mucho, aparto la mirada y mis ojos se encuentran con los de Armando, no permito que se me escape ni una pizca de miedo en la mirada, lo detesto y no me molesto en disimularlo, pero como para Armando todo es un juego simplemente sonríe.
— ¿¡P