No era casualidad, era el destino reclamando lo que ella había dispuesto. Aunque las circunstancias no estaban saliendo como parecía que el destino de David había sido reclamado, aun así, cada uno en su tiempo acomodó para si lo que le correspondía vivir.
Rous comenzó a estimular con soltura la parte media de David, esa polla estaba a punto de explotar por la excitación que le provocaba Rous, así como el efecto inmediato que las capsulas comenzaron a causar en David una fiebre y sobre excitació