Mundo ficciónIniciar sesiónCuando Rubén llegó, tuvo que entrar a la peluquería y sentarse en los muebles mientras a Emilia terminaban de maquillarla. Sonrió mirando todo el proceso y rechazó la bebida que le ofrecieron. Telma, que tenía unos rulos puestos, se le sentó al lado y lo miro fijamente sin decir nada. Rubén la miró de reojo.
—La cuidaré bien, la trataré bien, y sé que, si algo le pasa, tú misma me matar&aac







