Mundo ficciónIniciar sesión—Muy bien, gracias a todos por estar aquí –dijo Álvaro Caballero al cuerpo de arquitectos de su compañía. Grandes y pequeños, aprendices y veteranos, todos estaban aquí. Por el rabillo del ojo Emilia vio que también Rubén entraba en la sala de conferencias y se ubicaba al lado de Adrián, que al ver sus golpes se acercó para preguntarle algo a







