Mundo ficciónIniciar sesión—¿Emilia Ospino? –preguntó Álvaro Caballero al escuchar el nombre de labios de su secretario. El hombre asintió mirando de nuevo sus apuntes.
—Es la persona que le envía el señor Agudelo, de la universidad donde se graduó el joven Rubén. Incluso –dijo, pasándole una serie de papeles y carpetas—, envía una carta donde la recomienda.
—¿La leíste?







