Sebastián salió de su mansión a toda prisa para dirigirse hacia la residencia de su hijo Júpiter, que no esperaban esa visita tan pronto, por lo que de igual manera no se percató a ciencia cierta que lo seguían desde el mismo momento que salió de su mansión.
Sebastián deseaba de alguna manera dejar una buena cantidad en efectivo para que no existieran registros de movimientos bancarios hacia las cuentas de Marlene y mucho menos hacia las cuentas de Júpiter, siempre tratando la manea de cubrirse