Melquiades no aceptaba que se tratara de Sebastián Ríos el hombre que se encontraba frente a él en la mansión Ríos. Aun así, decidió establecer la conversación y aparentemente llegar a un acuerdo que podría beneficiar a ambas partes.
El patriarca deseaba escuchar el trato que Melquiades deseaba ofrecerle, sin embargo, fue el mismo Melquiades quien cambio la circunstancia del encuentro, esperando que fuese Sebastián el que ofreciera un trato a convenir.
—¿Sorprenderte? ¡Tú eres el que debería so