Capítulo 49

Estefanía Wolsky

Cuando desperté lo hice porque unos dedos suaves y pequeños me estaban acariciando el rostro. Unas leves risas se registraron en mi oído mientras me despertaba y cuando abrí mis ojos la luz que entraba en la habitación a través de las ventanas me cegó momentáneamente.

Pronto me restregué los ojos y mi mirada se dirigió hacia la pequeña niña que me había dado un susto de muerte la noche anterior.

Su sonrisa era radiante y sus manos acariciaban mi largo cabello mientras me recibí
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