Todo iba bien hasta que lo vi a él descender de su deportivo. Su traje negro completo estaba impecable y su cabello estaba perfectamente peinado. Su rostro estaba serio mientras se dirigía a la alfombra y noté como los reporteros se salían de control tomándole fotos y haciéndole preguntas que él simplemente no respondía. Y cuando les dio sus debidos dos minutos para fotos continuó hacia dónde me encontraba yo dándole la bienvenida a los invitados.
Que el señor me amparara, porque la mirada que