Estefanía Wolsky
Mis manos se restregaban nerviosamente una a la otra mientras el auto estacionaba frente a uno de los clubes con más renombre en la ciudad.
Lo conocía por pláticas al azar en el bus, porque más de una vez escuché a Tiara hablando de ellos con la cocinera o porque Mónica me hizo ver las fotos de su página de Instagram.
Pero nunca, absolutamente nunca creí que terminaría frente a este lugar siento tomada de la mano por Kadet Kravec.
El hombre a mi lado le tendió las llaves del au