Kadet Kravec
Cuando Fany salió de su edifico con el corto vestido negro y con las piernas totalmente expuestas mostrando su curvilínea figura solo quise meterla en mi auto y llevarla a mi casa y no precisamente para dialogar.
Quería hacer con ella mucho más que solo llevarla a bailar en esos momentos.
Jesucristo, la mujer era una belleza y una tentación peor de lo que había creído.
Desde el momento en que se subió a mi auto parecía un cervatillo asustado y fuera de lugar. Pero cuando llegamos a