Kadet Kravec
No había ninguna razón para que me encontrara aquí, afuera de una capilla dentro del orfanato High House. Había llegado tarde, por supuesto, pues quien me recibió no fue la anfitriona de esta tarde benéfica, sino más bien alguien del personal que me guio hasta aquí tras confirmar mi invitación al evento.
Al menos cincuenta personas estaban dispersas por toda la capilla ocupando un muy pequeño espacio detrás de todos los niños sentados en el frente y que veían a los demás niños del