La fruta prohibida

Cuando John terminó de beber, dejó algo de dinero en efectivo y caminó hasta su camioneta. Se dio cuenta de que su "cuñadita" todavía estaba en la calle, esperando a Christian.

"¿Christian está tardando?" le preguntó John. Sus modales sureños siempre son lo primero.

"Jódete, imbécil".

John se encogió de hombros, acostumbrado a los insultos. Sin embargo, no pudo evitar detenerse antes de ir a su camioneta y mirar a la jovencita.

"Escucha, sé que no te importa mi opinión, pero deberías buscarte
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