Estás en la ducha, sentada en el suelo, abrazada a tus rodillas, cuando Laura llega a casa haciendo un escándalo.
“Oye, Cherry, ¿dónde está tu cuerpo? ¡Yo no lo veo!"
Ella llama a la puerta cerrada del baño y grita tu nombre desde el otro lado.
"Cherry, ¿estás viva? ¿No te mató ese viejo?"
Te ríes, un sonido húmedo saliendo de tu nariz hinchada, tanto por el golpe como por el llanto.
“Sí, aquí estoy”.
Hay una pausa.
“¿Algo de lo que quieras hablar?” te pregunta, esperando que aclares toda est