Alejandro prometió a las enfermeras que no haría nada que causara alteración en la paciente. Entró despacio en la habitación y se encontró con una chica frágil que dormía como si no estuviera atravesando un grave problema.
—Necesito que le apliquen un sedante, la trasladaré a una clínica privada—. Ordenó al director del hospital. Él quiere hacer todo por ella, pero sabe que si se da cuenta lo va a rechazar.
De inmediato se hicieron los trámites y en una ambulancia se realizó con éxito el trasla