El sonido de golpes que resonaba en la puerta de entrada, fueron los causantes de que Natalie se despertara sobresaltada, su corazón acelerado marcando el ritmo de la confusión que la envolvía. El tiempo había transcurrido con rapidez durante su descanso, aunque su mente aún navegaba entre las aguas turbias de la incertidumbre, no entendía cómo había llegado a la cama, pues su último recuerdo se aferraba con fuerza al frío suelo del baño, y mientras intentaba ordenar sus pensamientos, los golpe