Serena no podía esperar a que la farsa llegara a su fin. No toleraba pasar tiempo con sus padres y fingir lo contrario no era nada fácil. Pensó en todas las cosas que podría haber hecho en lugar de cenar con ellas y todas parecían de lejos mucho más atractivas.
—Dentro de dos semanas tendremos un almuerzo con algunas de mis amigas, también estarán algunas de tus amigas. —dijo su madre sacándola de sus pensamientos—. Todas se mueren por verte.
Reunirse con otras mujeres para presumir sobre alg