—¿Señora?
Serena levantó la mirada al escuchar la voz de Camelia.
—¿Qué sucede? —preguntó.
—Tiene una llamada en el intercomunicador.
—Está bien, iré a ver qué sucede.
Cerró su laptop y salió del despacho. Desde la sala pudo escuchar las risas de Priscilla y Massimo provenientes de su habitación. Le habría gustado pasar la mañana con su hermano, pero estaba trabajando en un proyecto para su próxima clase. Esperaba terminar pronto para jugar con él después de su siesta.
—¿Hola?
—Señora Serena, b