—No hay manera de que te deje ir, es peligroso —dijo Vincenzo después de que Serena le explicó su plan.
—Tú no conoces la casa de mis padres como yo.
—Pero seguro si me explicas donde está cada cosa, podré orientarme.
—Quizás, pero no tienes una excusa válida para subir al segundo piso. Nada va a sucederme, no contigo cerca.
—No lo suficiente para intervenir a tiempo.
—Estaré bien.
Vincenzo se resignó, sabía que no había nada que pudiera decir para hacerla cambiar de opinión, en especial