Mundo ficciónIniciar sesiónMarino se levantó del suelo, sentía que su rostro y las manos le ardían por el picoteo de las gallinas, que aún seguían atacándolo, se levantó corriendo mientras sentía lo baboso de los huevos correrle por el rostro, cuando salió se quedó viendo a Karina acusatoriamente.
—¿Te diviertes mucho? —La interrogó molesto, mientras ella seguía carcajeándose—, a mi m







